Proyecto educativo

"La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras".
_Jean Jaques Rousseau

​Nuestra Escuela


Somos un equipo de mente abierta dispuesto a evolucionar en los tiempos que corren y de la mano de nuestros alumnos. Estamos preparados para afrontar nuevos retos, asumir los cambios que nos depare el futuro y seguir mejorando y entendiendo las necesidades de nuestros alumnos y sus padres. Estamos dispuestos a enseñarles, pero también a aprender de ellos.

Nuestro objetivo fundamental es transmitir unos valores “valiosos” a nuestros alumnos. Queremos que, el día en el que vayan a formar parte de la sociedad como individuos, se sientan preparados para encajar en ella y participar en la misma de forma positiva, con seguridad y respetando siempre a los demás.
 

Algunos de los valores que trabajamos con nuestros alumnos son la tolerancia, el respeto hacia los demás, el amor por la naturaleza, la solidaridad, la expansión de las relaciones humanas… Para todo ello, proporcionamos un ambiente inmejorable en el que los niños disfrutan de la afectividad necesaria con la que desarrollar esos valores que, sin duda, harán que en el futuro sean personas más felices. Dentro de nuestro proyecto, incluimos la inteligencia emocional como parte fundamental del mismo. Es la base para que nuestros niños forjen su personalidad y afronten los futuros retos que les depare la vida.

 

Además, las pedagogías activas están presentes en la escuela desde las primeras edades. Queremos que nuestros alumnos aprendan a traves de la experimentación y el contacto con el mundo real, que no sean meros espectadores de lo que ocurre a su alrededor, sino que participen de su mundo. Somos un equipo creativo y cargado de ilusión dispuesto a sacar todo el partido a los niños que se nos confían.


La enseñanza del inglés desde tan temprana edad constituye otra de nuestras señas de identidad. Lograremos que nuestros alumnos aprendan inglés mientras también aprenden nuestra lengua, el español. Consideramos que, en un mundo cambiante, es de vital importancia hablar inglés, como también lo es conocer las nuevas tecnologías.


Nuestro equipo conoce perfectamente las nuevas tecnologías y está al tanto de todos los cambios y actualizaciones que con tanta rapidez se suceden estos días. El buen uso de las nuevas herramientas que tenemos a nuestro alcance nos permite ofrecer una educación de mayor calidad a nuestros alumnos. También pretendemos introducirlos a ellos, en la medida de lo posible, al mundo informático y tecnológico que los rodea, ya que es imposible que no participen de él ahora o en el futuro, como nativos digitales que son.

 

Del mismo modo, entendemos que los niños deben desarrollar capacidades psicomotoras finas y gruesas que estas nuevas tecnologías de las que hablamos no permiten. Por eso, trabajamos cada día la psicomotricidad fina a través de actividades como el dibujo, la plastilina, el picado o el ensartado y la psicomotricidad gruesa a través de la música, juegos y nuestra peculiar psicomotricidad vivenciada, una actividad que contribuye al desarrollo de las capacidades motoras, sociales e intelectuales del niño, gracias a la libertad y la autonomía que se les proporciona, y que fomenta la creatividad, la iniciativa y la motivación, entre otras.

 

​Valores

Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento con el fin de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras y a comportarnos de determinadas maneras ante la vida. Nos proporcionan unas pautas para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes. Una vez más, entra en juego la inteligencia emocional;
para ello, utilizamos juegos destinados a reconocer emociones, cuentos y canciones con los que los niños se sienten cómodos y aprenden a conocerse mejor a sí mismos y a identificar al resto del grupo como individuos que también sienten sus propias emociones.


Al estar los valores, la actitud y la conducta estrechamente relacionados, pretendemos inculcar valores como el respeto, la tolerancia o el amor por el medio ambiente a través de nuestra actitud ante la vida y nuestro entorno, haciendo partícipes a nuestros alumnos de esos pensamientos, ideas y sentimientos que más adelante formarán parte de su carácter.

 

Los valores son necesarios para vivir en sociedad y relacionarnos con otras personas de forma armónica. Queremos que nuestros alumnos aprendan la importancia de respetarse unos a otros, de aceptar las diferencias de los demás y de identificar sus derechos y obligaciones. La palabra “discriminación” no cabe en nuestra escuela. Pensamos que la diversidad conlleva el enriquecimiento personal del individuo, y ése es uno de nuestros objetivos.

 


 


 

Nos proponemos inculcar una serie de valores que inspiren a nuestros alumnos a actuar de forma positiva ante la vida y con la seguridad de permanecer fieles a sí mismos, así como a gestionar sus emociones. También pretendemos inculcarles el valor del trabajo en equipo, de la constancia en el empeño, de la ilusión por lo que ha de venir, de la satisfacción por un trabajo bien hecho y de la responsabilidad. Queremos que nuestros alumnos aprendan a compartir con los compañeros, que deseen participar en las actividades de la escuela y que compartan con nosotros sus inquietudes, sus alegrías y sus logros.


La creatividad y la apreciación de las artes también son valores que promovemos en la escuela infantil Diábolo. A través del arte, nuestros alumnos pueden expresarse y comunicarse, así como entender mejor el mundo que los rodea.


Para todo ello, es evidente la importancia del equipo docente de la escuela y de todos los profesionales que lo integramos. Estamos comprometidos con el proyecto y lo llevamos a cabo de forma participativa y con una visión constructivista.

 

Objetivos


Nuestro principal objetivo consiste en preparar a los niños para la vida. Para ello proponemos un proceso de aprendizaje dinámico, basado en la estimulación y el juego, en el que todos somos protagonistas. Es un proceso creativo con el que finalmente podremos empezar a “construir los cimientos” sobre los que se “edificará” el futuro profesional, personal y  humano de nuestros alumnos.
 

Profesional, porque pretendemos enseñar a nuestros alumnos todo lo necesario para que lleguen al colegio con un desarrollo y una madurez suficientes para seguir aprendiendo sin ningún tipo de problema y con independencia.


Personal, porque consideraremos a nuestros alumnos como individuos dentro de un conjunto. Les ayudamos a formar parte de un grupo sin perder su propia identidad. Reforzamos los aspectos positivos personales de cada uno y enseñamos al grupo a identificar los aspectos positivos de sus compañeros y los suyos propios.
 

Y humano, porque queremos despertar en nuestros alumnos sentimientos como el amor, el cariño, el respeto, la solidaridad y la compasión. Pensamos que el aspecto humano de las personas es fundamental para su felicidad. Gracias al cálido ambiente que proporcionamos en la Diábolo, los niños no sólo son felices en la escuela, sino que aprenden a proyectar esa felicidad hacia su entorno y hacia el futuro.


Queremos provocar en nuestros alumnos el interés por el mundo que los rodea. Queremos que sean curiosos, que se planteen preguntas, que investiguen y que lo descubran por sí mismos. Los guiamos en su autoaprendizaje y les enseñamos a ser independientes, a conocer sus límites y a diferenciar lo que está bien y lo que está mal. Todo eso con el fin de potenciar su desarrollo cognitivo e intelectual y prepararlos para afrontar los nuevos retos que planeen sus futuros trayectos educativos.
 

También trabajamos los aspectos motores y psicomotrices de nuestros alumnos, ya que, en estas edades, el desarrollo de sus cuerpos es fundamental y deben empezar a identificar sus movimientos y sus formas de expresión, además de evolucionar en su manera de comunicarse a través de su cuerpo y de sus palabras.
 

Para la escuela infantil Diábolo, es esencial tener en cuenta la evolución del mundo en el que vivimos. Somos conscientes de los avances que se suceden cada vez con más rapidez en nuestra sociedad y no queremos, ni podemos, quedarnos estancados. Por eso, otro de nuestros objetivos es la actualización constante. El equipo de la escuela infantil Diábolo es muy competente desde el punto de vista profesional y humano y está en constante formación, algo que consideramos primordial y que queremos transmitir a nuestros alumnos y sus padres.